viernes, 21 de abril de 2017

Cazafantasmas 2. (Ivan Reitman, 1989)

No es que me haya empeñado en desatar una cruzada contra esta franquicia, pero lamentablemente un trozo de mi infancia ha muerto con el revisionado. Si la primera parte me resultó más apreciable por la conjunción de talentos pasándoselo bien que por su calidad cinematográfica, y el reboot me resultó simpática pero muy limitada, esta secuela me parece un estiramiento de chicle torpe que tira por el lado cómodo de la inercia en vez de proponer algo nuevo

Atención porque el lado cómico del asunto comienza con una supuesta escena chistosa en la que dos de los cazafantasmas ahora hacen de payasos de cumpleaños infantiles. ¿Los cazafantasmas han dejado de cazar fantasmas, y para ilustrar la penosa situación en la que se encuentran no se les ocurrió nada mejor? Una película que ya en su comienzo tiene muy poca energía. Diré algo a su favor: se puede ver con el cerebro apagado y tiene algunos momentos que sí hacen gracia. Pocos, pero los tiene. Y la escena en los juzgados es rescatable. Pero durante la mayor parte del metraje da la sensación de que los encargados de llevarla a cabo están explotando un contrato comercial más que dándole cariño y esfuerzo para sacar adelante un producto digno.

Lo que en la primera parte era camaradería entre el grupo de actores, ahora parece monótono y aburrido. Ni siquiera Bill Murray parece encajar en una fiesta que huele a invitados forzados a asistir y a VHS desgastado. Una película que intenta ser más cómica y terrorífica que la anterior sin lograrlo, y con una pesada carga propia de la época de la que es hija, la transición entre los 80 y los 90, en la que muchos creativos audiovisuales tenían un montón de cosas nuevas e innovadoras a su alcance, pero no sabían muy bien qué hacer con ellas.


Se equivoca al intentar darle mayor seriedad al argumento, las caras de malo del villano son chiste sin pretenderlo, el esbirro humano del villano es insufrible, meter un bebé como elemento vulnerable facilita momentos muy ñoños, y para remate ocurren cosas fantásticas sin un mínimo de esfuerzo por explicarlas, y pasan porque sí. Con una fórmula que se agota demasiado rápido, 'Cazafantasmas 2' tiene todo lo malo del dicho "segundas partes no son buenas".

4/10


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