miércoles, 18 de octubre de 2017

Madre! (Darren Aronofsky, 2017)

Película que necesita una digestión larga, porque no son pocas las insinuaciones que Aronofsky nos cuela en esta rara avis de género de terror claustrofóbico y sofocante. Tenemos elementos de los que el autor nos tiene acostumbrados en su cine, los cuales maneja como arcilla húmeda para crear un universo fascinante y lírico dentro de una atmósfera tenebrosa y pantanosa: un caserón con corazón propio y que sangra como escenario principal, personajes principales sin más nombre que Madre o Él que les dotan de universalidad, tintineos cuyos ecos advierten amenazas, o el propio proceso de creación y destrucción del hogar como reflejo paralelo de la salud social que se va desarrollando dentro de él. Un ambiente que palpita y se nos pega de inmediato gracias a los constantes primeros planos y al montaje interno de seguimiento de los personajes.

Con un poco de meditación se pueden sacar dos alegorías más o menos obvias de lo que Aronofsky pretende contarnos. Una es un paralelismo bíblico, siendo el personaje de Javier Bardem el creador y Jennifer Lawrence la naturaleza, quienes han levantado juntos ese caserón que representa la Tierra, y cuyos primeros invitados son los personajes de Ed Harris y Michelle Pfeiffer, una suerte de Adán y Eva, con sus Caín y Abel particulares, que no tardarán en resultar molestos a la Madre mientras llenan el ego del Creador. La segunda metáfora es medioambiental y se desarrolla en la segunda mitad y en dos tandas, donde la película se convierte en un maravilloso what the fuck en el que los invitados pasan a apoderarse sin ningún consentimiento del refugio particular de la Madre, ante el beneplácito de Él que con el ego ante la llegada de admiradores parece olvidarse de su esposa. Todo se vuelve desmedido, el ambiente se torna sectario y fanático, y llega un punto de no retorno en el que el caos se apodera del escenario. Subliminalmente nos está contando que eso es lo que el ser humano hace con el planeta, tomarlo como suyo, invadirlo y sobrepoblarlo hasta la incomodidad y enfermarlo. 


A esto yo le sumo una tercera lectura, más personal que otra cosa. Creo que 'Madre' habla del proceso de creación y de la vida que tiene una obra y su propio autor. No es aleatorio que Él sea escritor y la principal tarea de la Madre sea levantar y cuidar esa casa desde sus cenizas. Creo que la película habla de cómo una obra o un autor llega al público, al principio a grupos pequeños, los primeros seguidores, y que con la fama aparecen los fanáticos, los haters, los críticos, los que no entienden absolutamente de mensaje inicial,... La obra y el autor se desvirtúan de lo que eran al principio, el ego se dispara y nubla la vista hasta el punto de dejar morir la esencia, y termina por ser más importante alimentar a esa masa de seguidores de todo tipo que seguir creando con cariño. 


Con un solo visionado y tan poco tiempo para haberlo meditado más profundamente, no tengo mucho más que aportar. Me extrañaría mucho no ver a los actores en las listas de candidatos para grandes premios, más alguno técnico pues es indiscutible la calidad artística inmersa en la película. Habrá muchos que salgan fatigados, o que la odien directamente. Yo salgo deslumbrado y sin dudar de que esta continuación respecto a la intencionalidad de 'Cisne negro' es una demostración de maestría.

8,5/10


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